
Cómo hacer que su patio sea cálido (sin dolores de cabeza)
Construimos calentadores de ondas infrarrojas para patios y espacios al aire libre, porque a nadie le gusta esperar a que el aire se caliente cuando hace frío afuera. Al combinar la tecnología de ondas infrarrojas de breve alcance con unos controladores inteligentes, puede convertir el frío invernal en una tarde primaveral con solo tocar la pantalla de su teléfono.
Calor que realmente llega a las personas
Lo bueno de las ondas infrarrojas de breve alcance es que no intentan calentar el aire. En cambio, calientan directamente a las personas y los muebles. Utilizamos tubos de cuarzo que se calientan en cuestión de segundos.
Ya no es necesario “precalentar” el patio durante una hora antes de que lleguen los invitados. Basta con encender el interruptor; el sistema se activa y siente el calor en su piel de inmediato. Es rápido… muy rápido.
Usarlos de forma “inteligente”
Si quiere conectar estos dispositivos a un sistema domótico inteligente, no puede usar simplemente un enchufe barato de la tienda. Estos dispositivos consumen mucha energía, generalmente entre 220V y 240V. Por eso, necesitará un contactor resistente o un relé protegido contra condiciones climáticas extremas.
Una vez que todo esté listo, puede programar que el patio esté ya calentado a las 5 de la tarde, o utilizar funciones de geolocalización para que los calentadores se activen en cuanto sus invitados lleguen al estacionamiento.
Lluvia, óxido y algunas advertencias
Para evitar que estos dispositivos se dañen con la primera lluvia, utilizamos carcasas certificadas IP65 y conexiones selladas. Están diseñados para resistir las condiciones climáticas extremas.
Pero hay un problema: estos dispositivos generan mucho calor en un área pequeña. Aunque las carcasas son impermeables, el calor sigue siendo intenso. Debe dejarles algo de espacio. Si los coloca demasiado cerca del techo o de las paredes para ahorrar algo de espacio, es probable que dañe la pintura o algo peor. Asegúrese de planificar bien la distribución de los rayos de calor para evitar zonas peligrosamente calientes.